RESUMEN
DE CRITICA Y ARTICULOS


  • "En numerosas colecciones y galerías de Madrid, Granada y Tenerife, pero sobre todo en su taller puede apreciarse la obra escultórica de Ramón Salarich. En ella cabe destacar la óptima calidad de sus esmaltes y modelados, debido a su preocupación científica y a sus dotes como dibujante. Encandila por su dominio de la técnica y la monumentalidad plástica de su escultura cerámica".
  • "REVISTART". Barcelona


  • "Salarich se afianza como un escultor que hay que tener en cuenta a nivel nacional.En su obra hay una persistencia y una continuidad que revela al artista más allá de las modas o las aficiones".
  • Manuel Iglesias.
    "DIARIO DE AVISOS". Tenerife



  • "Las esculturas de Salarich son bellísimas creaciones en las que la técnica se ha sometido plenamente a la dirección de una sensibilidad excepcional".
  • "LA VOZ DE CORDOBA". Córdoba

    UN HALO ESPIRITUAL
    EN LA ESCULTURA DE SALARICH

    Ramón Salarich nos presenta una sugerente y muy interesante exposición de esculturas. Este singular creador de formas nos muestra las posibilidades de su gran imaginación y una técnica francamente notable.

    Sus piezas poseen un espíritu entrañable, una comunicación artista-espectador donde resalta como gran protagonista la sensibilidad, vehículo inagotable de Salarich, sin olvidar en ningún momento las tonalidades cromáticas que el artista incorpora a sus escultras.

    La inquietud y vitalidad de este artista entregado al estudio y experimentación se hace notar en cada una de las piezas expuestas, siempre en evolución, en arriesgadas interpretaciones que hacen de este arte una fuente brillante de trabajo.

    Enrique Paredes.
    Revista "FORMAS PLASTICAS".Madrid


  • "Las formas de Ramón Salarich son un reflejo de su enorme imaginación. Ha convertido la obra cerámica en magníficas obras de arte escultóricas."
  • Manuel Ruiz."CORREO DEL ARTE".Madrid


  • "Todas sus esculturas son piezas únicas, modeladas a mano, bajo una técnica tan peculiar como llena de posibilidades expresivas : el gres. Ramón Salarich las cuece en un horno artesanal a 1.260°de temperatura y las decora con un esmalte preparado personalmente por el propio artista, después de ardua investigación cromática. Es, por tanto, una auténtica escultura, solo que utilizando materiales cerámicos en lugar de otros más tradicionales en la representación volumétrica."
  • Francisco Sánchez Ortiz.Revista "GALART".Barcelona


  • "Es bello -decía Santo Tomás - aquello cuya vista deleita". Eso has conseguido tú, Ramón Salarich, con tu variada obra, ya que sería inconcebible hablar de la belleza de un objeto que no consiguiera agradarnos."
  • Alfonso Morales y Morales. Escritor


  • "Originalidad, técnica, imaginación y estudio son los factores que caracterizan a las esculturas de Ramón Salarich. Sin duda, la obra de su última etapa, es el fruto de un Salarich rejuvenecido que renuncia al cambio y a la evolución "para adentrarse en un período de equilibrio y experimentación que sólo la fuerza y el trabajo de un auténtico profesional son capaces de lograr".
  • Joaquín C. San Luis.Escritor y periodista


  • "En esta exposición presenta un interesante repertorio de piezas únicas, realizadas con exquisito gusto.Especialmente, en sus figuras humanas, destaca un preciosismo que a veces se hace barroco, en los adornos que las decoran. En otros casos esla sencilleza las que le imprime carácter, Son todas piezas trabajadas delicadamente, con inquietud y cariño, que culminan una etapa de sus aspiraciones logradas".
  • Antonio Morales. "CORREO DEL ARTE". Madrid.


  • "Una característica de obligada mención en la obra de este singular artista es su indiscutible sello personal. Esto viene a indicarnos que sus esculturas son el reflejo fiel de su propia vida. Su forma de ser, su talante de hombre sencillo y sincero lo manifiestan lo que sus manos modelan."
  • Rubén Díaz. "DIARIO DE AVISOS".Tenerife

    RAMON SALARICH:
    HOMBRE ANTES QUE ARTISTA

    En un ambiente en el que predomina la envidia y la suspicacia, ligeramente veladas por el fariseismo de la época, Ramón Salarich se desenvuelve con el escudo de la honestidad profesional.

    Un compromiso de dignidad con su obra y consigo mismo al que se aferra como náufrago a su tabla de salvación, intentando evitar las enrarecidas olas de la hipocresía y oportunismo que son tónica general de quienes protagonizan, mercantilizan o promocionan el arte, con dignas y aisladas excepciones, que también , afortunadamente, las hay.

    Empeño en el que se afana Ramón Salarich en superar día a día con el entusiasmo que debe imperar siempre en toda conducta artística , apoyándose en la virtud de la sinceridad. Su extroversión en el trato es un claro exponente de que la falsedad es ajena a su persona y, en consecuencia , la claridad propia e su obra. Estas son sus principales armas para mantenerse a flote en tan movedizas arenas de fraudulenta farsa en que la actitud artística, con demasiada frecuencia camina.

    Hablar de Ramón como hombre es hablar de Salarich como artista, o viceversa, porque en su personalidad no existe dualidad de conductas. Vive exclusivamente para su obra. Por esta razón, porque antes que artista hay que ser hombre es inevitable basar cualquier comentario respecto a su persona o a su trabajo en los valores que lo definen como un entusiasta infatigable.

    Un entusiasta que intenta reflejar en cada escultura la autenticidad de su conducta artística y personal.

    Francesco Monti. Roma, 1989